Invertir en el campo ya no significa tener un rancho ni dedicarse de tiempo completo a la ganadería. Hoy, gracias a modelos colaborativos como el de ganadería a medias, es posible participar en la producción de ganado y obtener rendimientos reales sin complicarse con la operación diaria.
En Tuganado, acercamos a las personas a una inversión tangible: el crecimiento de becerros que, al llegar a su peso ideal, generan una ganancia compartida. Es un modelo simple, transparente y respaldado por la experiencia de productores que cuidan cada detalle del proceso.
🐄 ¿Qué es la ganadería a medias?
La ganadería a medias es una forma tradicional de colaboración entre quien aporta el capital (inversionista) y quien aporta el trabajo y manejo del ganado (productor). Ambos se benefician del resultado: la venta del animal al final del ciclo.
Este modelo combina lo mejor de dos mundos: el inversionista participa en un activo real y productivo, mientras el productor cuenta con los recursos para crecer y mantener una operación eficiente. En Tuganado, este esquema se moderniza con transparencia digital y trazabilidad, para que cada participante pueda seguir el progreso de su inversión.
💰 ¿Cómo funciona con Tuganado?
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El inversionista elige su participación en becerros o lotes disponibles.
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Tuganado coordina con los productores certificados el cuidado, alimentación y control sanitario.
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Durante el proceso, el inversionista puede monitorear el crecimiento y desempeño mediante reportes digitales.
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Al final del ciclo, cuando los becerros se venden, se reparten las ganancias entre inversionista y productor.
El resultado es un modelo accesible, con rendimientos ligados a una actividad productiva y con impacto real en el desarrollo rural.
🌿 Más que inversión, impacto
Además de la rentabilidad, invertir en becerros impulsa el trabajo de familias ganaderas, fomenta la producción local y contribuye al bienestar animal mediante buenas prácticas. Cada inversión ayuda a fortalecer una cadena más justa, sostenible y eficiente.
En Tuganado, creemos que el futuro de la inversión está en modelos que generen valor económico y social. Por eso, la ganadería a medias no solo representa una oportunidad financiera, sino una manera de conectarse con el campo y su crecimiento responsable.
Invertir en becerros es apostar por lo real: tierra, trabajo y desarrollo compartido.


